Neurobiología del arte. Un modelo de autoestimulación visual creativa

Salud mental

Todos los seres humanos tienen capacidades creativas, pero sólo algunos crean arte. Todos experimentan cierto tipo de “inspiración”, unos ingenian inventos útiles o encuentran soluciones para los problemas más intrincados, y otros crean nuevas formas de expresión artística.

Un rasgo peculiar de todos ellos es la denominada “inquietud creativa” (psychological unease). La actividad mental que denominamos creatividad se basa en un funcionamiento peculiar del conjunto cerebro-mente, en el que según las modernas investigaciones neurobiológicas, están implicados numerosos sistemas y funciones: hemisferio derecho, lóbulo prefrontal, lóbulo temporal, zonas temporo-parieto-occipitales de asociación, área visual ventral, sistema límbico, área parahipocámpica, giro fusiforme, giro precentral, cerebelo anterior, etc.

Todavía no disponemos una teoría o modelo único o que explique la contribución de cada una de estas estructuras en el proceso creativo, o bien su funcionamiento coordinado, pero al menos ya sabemos que la creatividad artística no es el resultado de una inspiración “espiritual” misteriosa, sino el resultado del trabajo neuropsíquico intenso y coherente, que en ocasiones produce resultados sorprendentes, geniales, artísticos. Pero para que eso suceda hay que poner la mente a trabajar y el cerebro a aplicarse a las tareas, y eso sólo es posible si la actividad neural “inconsciente” resulta placentera y compensadora. Partiendo de estas escasas certezas, se propone un modelo de autoestimulación cerebral placentera, centrado en las actividades visuales, que explica el proceso de creatividad artística pictórica. Este modelo permite comprender por qué si el arte es una de las actividades humanas más superfluas, lo deseamos, valoramos y disfrutamos tanto, así como el complejo y sutil nexo que existe entre ciertas enfermedades y las intensas necesidades de configuración artística de algunas personas que las padecen.

FUENTE: PSIQUIATRIA.COM.

Jesús J. de la Gándara.
Jefe del Servicio de Psiquiatría, Burgos

Para saber mas: http://www.psiquiatria.com/articulos/investigacion/35521/

14 Comentarios en “Neurobiología del arte. Un modelo de autoestimulación visual creativa”

  1. jose megias verges :

    Saludos.

    José Megías Vergés.

    Taller sobre
    las “ENFERMEDADES MENTALES”

    RESUMEN de la OPINIÓN que presentamos:
    La PSIQUIATRIA oficial nos dice que muchas enfermedades mentales son incurables.
    Aquí consideramos que tod@s tenemos crisis en nuestra vida,

    Y se nos presenta como una “ciencia”, cuando de ciencia tiene poquísimo,
    PROPOSTA 1:
    Que la PSIQUIATRIA no es consideri encara com a ciència en els camps en què encara no ha demostrat ser prou eficaç

    La PSIQUIATRIA, que només sap
    diagnosticar malalties “incurables” (esquizofrènia, etc. etc.),
    i anar agreujant progressivament a les persones que va tractant.
    Proposta: en aquests camps en els quals no s’aconsegueixen resultats positius
    els professionals no tenen fonaments científics per assegurar, com ara ho fan,
    que una malaltia sigui incurable.

    CONSEQÜÈNCIES
    - Que un psiquiatra no pugui fer un diagnòstic de malaltia considerada INCURABLE a cap malalt.
    - Que els psiquiatres (en general) no tinguin l’EXCLUSIVA de la medicació i tractaments sobre la nostra ment. Que ho reparteixin al menys amb els PSICÒLEGS, i si pot ser, amb alguns estaments més. És una contradicció que un psicòleg no et pugui donar una calmant suau si ho creu convenient, i s’hagi de limitar a la conversació, és un cas de separació de funcions que en la pràctica resulta super-irracional
    Amb les coses mes fluixes, com ara Tranxilium i semblants (Lexatins etc.), a les persones adultes hauria de permetre-se’ns l’automedicació. Per tant:

    PROPOSTA 2:
    Que estigui ben considerada l’automedicació

    Exemples:
    - Que el metge ens dongui les pastilles que volem, així de clar.
    Seran segurament les que ja saps que t’anaven molt bé,
    en puestos d’anar prenent coses diferents, segurament les que decideixen les indústries farmacèutiques.

    - Que el metge estigui sempre per atendre la voluntat del pacient
    (ara sembla que és al revés, al menys a la Seguretat Social).
    Almenys, del pacient adult, ja què hauríem de poder decidir,
    al menys, sobre el nostre propi cos…

    AMPLIACIÓN:
    La ciencia médica, desde sus publicaciones, declaraciones, etc.,
    va presentando la idea de que las enfermedades mentales
    están “causadas” por fallos heredados en nuestras células, genes, etc.
    o sea, dicho en plata, por una especie de “taras de nacimiento”
    que a lo largo de la vida, pronto o tarde, acaban produciendo bien sea esquizofrenia, (con 60.000 casos en Catalunya
    segun un programa de TV3, el 8 nov. 2000 a les 21′15),
    o “síndrome maníacodepresivo”, o “psicosis paranoide”, o “trastorno bipolar”,
    o cualquier otra enfermedad mental en que SE HAN CLASIFICADO
    los desórdenes de funcionamiento mental que sufren l@s human@s
    según la APARIENCIA EXTERNA que presenta cada “CUELGUE”.
    (observar algunes coses que funcionen de forma “no igual, però una mica semblant”).

    Pero decir que la esquizofrenia está causada por una determinada substancia
    que aparece en el cuerpo de los esquizofrénicos
    es como decir que la risa está causada por una determinada substancia
    solo porque ésta aparezca en nuestro organismo cuando nos reimos.
    Seguro que cuando nos reímos aparecen substancias en nuestro cuerpo
    que no aparecen cuando no nos reímos, eso es más que seguro.
    Pero de ahí no se puede deducir que el tratamiento contra la risa sea neutralizar con medicamentos estas substancias, o al revés.

    Eso sí, resulta muy CÓMODO para l@s MÉDIC@S,
    esto de asegurar que la causa de la enfermedad es un desarreglo orgánico (del cuerpo), o un gen…
    Así se evitan el mal rato de marcar su parte de RESPONSABILIDAD en el asunto
    a los FAMILIARES CERCANOS, que casi siempre son los “patogénicos”
    (para alivio de estos familiares cercanos,
    que son con los que trata directamente el médico, e incluso a veces los que le pagan).
    Además (se suele decir en estos casos)
    “sería de verdadero mal gusto y fuera de lugar hablar en esos duros momentos de ‘culpables’,
    encima de la desgracia de tener ese caso en la familia, etc. etc.”.
    Y a eso hay que añadir la parte de responsabilidad
    de la SOCIEDAD en que vivimos, con sus graves deficiencias en muchos aspectos,
    su inadequación a muchas de las características de la naturaleza humana, etc.
    Por poner un ejemplo, lo POCO que nuestras costumbres nos permiten TOCARNOS,
    siendo que somos parientes cercanos de los monos y seguramente nuestra psique y nuestro cuerpo necesitan muchos más toques y caricias que los que recibimos normalmente, para esar bien.

    Proponemos aquí un punto de vista o perspectiva algo diferente:
    Consideramos que esas enfermedades son casi siempre
    problemas de nuestro ”
    (dicho en lenguaje de l@s que saben algo de informática).
    Dicho de otra forma, que son casi siempre DEFECTOS
    no tanto de las células, o de los genes, o de nuestro cuerpo,
    como de nuestra PROGRAMACIÓN mental
    (el sistema mental que va rellenando nuestro cerebro desde pequeñ@s,
    hecho de conceptos que nos han inculcado,
    formas de razonar y de no razonar, de comportarse,
    y complejos, inseguridades, seguridades, percepciones, traumas, carencias de cosas que hemos necesitado, de formas peculiares de reaccionar a esas carencias, abundancias, y experiencias de todo tipo…).

    Y estas enfermedades se pueden ir arreglando
    si se va arreglando convenientemente el software (programación mental que llena nuestra cabeza),
    y/o el entorno, las ‘entradas’ que le llegan a este software (o mente de la persona enferma).

    Otra causa de CRISIS MENTAL que puede aparecer sola o junto a la anterior,
    es el AGOTAMIENTO MENTAL, por sobredosis de impresiones, por demasiado trabajo,
    i/o demasiados problemas juntos…
    por tener que usar demasiados “programas” al mismo tiempo,
    como pasa cuando se cuelgan los ordenadores por esta causa.

    Sentint-ho una mica per les persones que no coneixen una mica el món dels ordenadors,
    i que lògicament no entendran res, o gairebé res,
    ens permetrem el JOC de fer una ANALOGIA, o COMPARACIÓ,
    entre les ‘PERSONES’, i els “ORDENADORS”.

    Com qualsevol altra comparació, la farem només en tant que ens AJUDI a IMAGINAR
    una mica COM FUNCIONEM, nosaltres LES PERSONES.

    Aquesta comparació em servirá per PRESENTAR bastant fàcilment
    una EXPLICACIÓ, o INTERPRETACIÓ,
    molt DIFERENT de les que ens venen del món ‘pseudocientífic’
    de la PSIQUIATRIA ACTUAL,
    sobre la NATURALESA ÚLTIMA,
    i sobre la FORMA de CURAR-Se, o SUPERAR-Se,
    de les MALALTIES MENTALS.

    Les ‘CRISIS MENTALS’
    equivaldrien a les PENJADES del SISTEMA en un ordenador (als “CUELGUES”…).
    La LÒGICA del SOFTWARE, i fins i tot el HARDWARE de l’ordenador
    (= la ment, i fins i tot el COS de la persona)
    en aquest moment, DEIXEN de FUNCIONAR.

    Em fa la sensació de què la major part de les persones
    passen alguna vegada en la seva vida per algun episodi d’aquest tipus
    (de la mateixa manera que un ordenador es penja gairebé sempre alguna vegada,
    tret d’algun ordenador o persona molt equilibrats i “estables”).
    ESCAPARÁN de la MALALTIA, i, el que encara és pitjor,
    al DIAGNÒSTIC de MALALT MENTAL,
    i, és clar també al TRACTAMENT “DE PER VIDA”
    (tractament que pot incloure degradació mental i corporal, temporal o perenne,
    en un hospital psiquiàtric),
    AQUELLS i aquelles QUE NO TINGUIN la mala sort de topar en aquests moments amb un
    METGE…

    Per cert, que aquesta colla de ‘pseudo-científics’ que són avui dia els psiquiatres,
    com que veuen en les seves estadístiques que cap pacient que passa per les seves mans cap pacient que s’arriba a curar bé,
    CONSIDEREN aquestes MALALTIES MENTALS com a “INCURABLES”
    com ho demostren les seves ESTADÍSTIQUES.
    Però aquesta etiqueta d’incurables” que els psiquiatres posen tan fàcilment no és més que el reconeixement d’unes estadístiques desastroses referents als resultats dels seus tractaments.
    És clar, la gent que no passa pels seus tractament, i que sovint evoluciona favorablement,
    no arriba a aparèixer en les seves estadístiques.

    AIXÒ VOL DIR QUE SI un dia t’han posat davant d’un PSIQUIATRA
    en un mal moment d’un àcid lisèrgic, per exemple, o simplement en una crisi de nervis una mica rara,
    i t’ha penjat un d’aquests diagnòstics (PSICOSI, o ESQUIZOFRÈNIA, etc.),
    NINGÚ T’HO TREURÀ JA MAI MÉS, HO SERÀS JA DE PER VIDA,
    sí, “com en una pel·lícula de terror”.
    Necessitaries, per treure-t’ho de sobre,
    que UN ALTRE PSIQUIATRA (només ells estan capacitats legalment)
    diguès que el teu DIAGNÒSTIC està EQUIVOCAT.
    Però ELLS, per un molt equivocat sentit del companyerisme
    MAI NO es DESAUTORITZEN els uns als altres…

    PISTAS para CURAR las enfermedades mentales.

    Quizá CURAR no es la palabra más adecuada en estos casos,
    y sería mejor decir “controlar”, o “cabalgar”…,
    ya que, si la crisis mental es la forma de reaccionar
    del sistema mental de una persona cuando ésta “no puede más”.
    y si otra vez no puede más, (lo cual es probable que ocurra más veces),
    se puede volver a repetir la crisis,
    pero ello no significa exactamente “cronificación de la enfermedad”..

    Convendrà TRABAJAR DIFERENTES ASPECTOS:
    - Hacerse más fuertes (o menos débiles) ante los factores que desencadenan las crisis,
    - Procurar crear las condiciones externas para que esos factores desaparezcan, o disminuyan,
    - Aprender a pasar las crisis si llegan de la mejor manera posible,
    - Mejorar nuestra calidad de vida profunda…

    Las enfermedades mentales
    se convierten en incurables y graves
    por la forma en que las trata la medicina actual.
    Y es por eso que las considera a casi todas ellas enfermedades incurables,
    (es como el perro que se muerde la cola),
    cuando casi siempre se trata solo de momentos de crisis que simplemente habría que ayudar a superar.

    ¿Qué hace la medicina oficial
    cuando tenemos una crisis mental?

    - Nos saca de nuestro ambiente, cuando a veces necesitamos ese ambiente más que nunca
    para volver a estructurar nuestra mente.
    Sólo es indicado sacar de su ambiente a la persona que entra en crisis
    cuando en este ambiente está la causa directa de la crisis,
    y no, desde luego, para cambiarlo por el ambiente de un hospital psiquiátrico,
    tal como estos suelen ser, sino por algo mucho más agradable.

    - Nos obliga a tomar una medicación que nos impide sentir y pensar,
    nos anula la inteligencia, no permite casi ni leer
    (además de hacer engordar demasiado a las personas que la toman).
    Alguna medicación (sin tantos efectos secundarios irreversibles)
    en los momentos primeros de la crisis puede ser necesaria según cada caso,
    pero la que ahora se suministra incapacita para evolucionar, para volver a funcionar…

    - Convierte a l@s PACIENTES en parásit@s en sus HOSPITALES PSIQUIÁTRICOS,
    sin ánimos para valerse por ell@s mism@s, con la autoestima por los suelos…
    y si ya la vida de por sí es difícil y da un poco de miedo,
    desde allí adentro, con el físico desfigurado y la mente definitivamente desequilibrada,
    aun parece más imposible la idea de llegar a funcionar
    (ganarse la vida, relacionarse con amistades, etc.) fuera de aquellas paredes.

    NOTAS

    “La medicina oficial nos va inculcando
    que las enfermedades mentales estan causadas por fallos de nuestro cuerpo”
    Artículos de periódico
    <>

    <<”Un estudio de 100 familias encuentra una tendencia genética a la esquizofrenia en el cromosoma 13″
    Un estudio a lo largo de 15 años de 10 familias y 1.000 sujetos ha proporcionado la primera prueba fiable de la susceptibilidad genética a la esquizofrenia*, en un segmento del cromosoma 13, afirman sus descubridores. No se ha localizado ningún gen determinado, pero sí una zona de ADN que está ligada a la esquizofrenia**, ha señalado el equipo internacional de científicos que ha logrado este hallazgo, dirigido por investigadores de la Universidad John Hopkins de Estados Unidos. Es la primera vez, aseguran, que la relación resiste el análisis estadístico. Anteriormente se habían sugerrido relaciones con zonas de material genético en otros cromosomas pero el número de pacientes no resultaba significativo.
    El estudio, que se publica en el número de este mes de la revista Nature Genetics, también sugiere que genes diferentes pueden ser responsables de la enfermedad en distintas familias. La mayor parte de los expertos cree que la esquizofrenia es una enfermedad en la que influyen tanto los genes (varios, no uno sólo) como el ambiente, como se ha demostrado en gemelos idénticos en los que la tasa de coincidencia es de sólo el 46%.
    [y sigue el artículo hablando de otras enfermedades genéticas] (El País, 3 de setiembre de 1998, sin firma)
    COMENTARIOS:
    - Es diferente la conclusión que se saca leyendo solo el título y el artículo por encima (la palabra “ambiente”, que es clave como causa de la enfermedad, está hacia el final y pasa muy desapercibida).
    - Nos encontramos con el típico lenguaje pseudo-científico que hace afirmaciones que se nos quedan grabadas como tales, aunque se trate de aventuradas suposiciones, como en todo este tema: “… una zona de ADN que ESTÁ LIGADA a la ESQUIZOFRENIA…” es una afirmación taxativa, cuando habría que ver a qué están ligadas estas zonas genéticos, igual sólo a un carácter de tipo más orgulloso, que hace a la persona en el fondo más débil ante un revés, o más reconcentrado, lo cual es también una debilidad en cuanto que dificulta las salidas expansivas de la mente, etc. etc.
    - “…ha proporcionado la primera prueba fiable de la susceptibilidad genética a la esquizofrenia…”
    = frase difícil de entender y que precisamente por ello es impresionante…
    - Otra cosa que se entresaca del artículo, si no nos dejamos impresionar por frases como la anterior, es que al menos en 1998 ninguna estadística avalaba seriamente que la esquizofrenia fuera de origen genético.

    Casos reales
    1- Creérselo cuando el médico dice que es incurable etc.:
    Una pareja (profesionales de alto nivel cultural) tiene un hijo de unos 14 años que sufre una crisis de esquizofrenia, con internamiento unos días en un hospital psiquiátrico.
    La idea que sacan en claro los padres, hablando con los médicos,
    y que por supuesto se creen sin dudar
    (ya que no es momento para desconfiar de los médicos, sino todo lo contrario)
    es que la esquizofrenia tiene una base fisiológica
    (genética en último término), que la hace inevitable.
    Dicho en otras palabras, que no hay nada que hacer más que tomar las pastillas que vayan recetando los médicos. Y para acabar de animar, que es incurable, que será ya para toda la vida medicándose, con recaídas…
    Nada que investigar sobre comportamientos paternos que pudieron exigir un par de meses antes a su hijo cosas imposibles de cumplir para su estructura mental y afectiva, con lo cual su mente se debió ir metiendo en aquella crisis, como no costaba mucho interpretar a partir de cosas que contaban los padres, pero que hubieran considerado de muy mal gusto relacionar con el actual problema de su hijo. Y más habiéndoles asegurado los médicos que ellos no tenían nada que ver con aquella crisis, que aquello era fisiológico, que en eso podían estar tranquilos.
    Que nadie quiera encima “culpabilizarles encima de la desgracia que tienen”.
    Lo cual, aparentemente, queda muy razonable, pero impide cualquier esclarecimiento de causas
    y investigación de verdaderas vías de curación).

  2. jose megias verges :

    opinion (aceptada)

    Saludos.

    José Megías Vergés.
    seguramente esta mejorando pero no es la solucion a largo plazo

    estado actual de la psiquiatria

    La psiquiatría es considerada como una especialidad de baja tecnología, lo
    que es lo mismo que decir que es una disciplina influenciable y cuyo cuerpo
    teórico es fácilmente mudable en función de consideraciones políticas,
    sociales y fácticas de diversa naturaleza. Su cuerpo de conocimiento es
    incierto (el hombre y su conducta), sus herramientas de trabajo vulnerables:
    la observación y la experiencia. Su cuerpo teórico, débil: el empirismo y
    por último su instrumento de medida, versátil: un cerebro humano que evalúa
    a otro cerebro humano. Sabemos que la observación de un fenómeno introduce
    una variable de incertidumbre en cualquier sistema observacional, por lo
    que, si esto es cierto en física cuántica mas los será en psiquiatría donde
    el sistema de observación está supeditado a las contradicciones y vaivenes
    emocionales, tanto del observador como del observado.

    Esta es a mi juicio la razón por la que la psiquiatría está sometida a
    discrepancias lógicas y epistemológicas que no existen, de forma tan
    virulenta, en ninguna otra disciplina científica. La guerra entre escuelas
    psicológicas (psicoanálisis y conductismo) ha presidido el debate científico
    en la primera mitad de este siglo, apenas reconocible en las querellas entre
    organicistas y psicogenetistas. El balance de este enfrentamiento fue una
    primera aproximación critica a la dificultad de poner de acuerdo a los
    psiquiatras de distinta formación y práctica con la necesidad mas
    administrativa que clínica de consensuar los diagnósticos que
    consecuentemente han dado al traste con todo el cuerpo semiológico de la
    psiquiatría del S.XIX, y la han sustituido por un cuerpo operativo de CD rom
    donde se diagnostica en función de variables rígidas e irreversibles,
    llamados criterios operativos, que tuvieron que ser pactados con importantes
    lobbys como la industria farmacéutica o los influyentes homosexuales
    americanos que lograron la retirada del diagnostico de homosexualidad de los
    manuales.

    Las discrepancias en los diagnósticos psiquiátricos han comprometido nuestra
    disciplina hasta tal punto que la psiquiatría está constantemente
    definiéndose y redefiniéndose, ya no sabemos muy bien qué significan
    determinadas etiquetas como “neurosis” o “histeria”, que han desaparecido
    definitivamente de los tratados. Baste recortar por ejemplo la fiebre
    neo-kraëpeliniana que vivimos en la década de los 80: Una intentona de las
    multinacionales farmacéuticas de construir una nueva clínica al servicio de
    sus intereses económicos. Intereses que persiguen el viejo sueño de hacer
    coincidir las entidades nosológicas con fármacos comercializados o por
    comercializar, despreciando la evidencia científica de que los psicofármacos
    actúan por vías inespecíficas y en cierto modo desconocidas. La clínica
    peligra pero no solo por los intereses económicos, también existen intereses
    sociales en expandir la psicopatología hasta el paroxismo. Cualquier hecho
    inexplicable genera incertidumbre en el cuerpo social y la tendencia a
    psiquiatrizar problemas sociales es muy fuerte y sólo tenemos que leer la
    prensa diaria para darnos cuenta de la gran presión que existe por parte de
    determinadas administraciones, como la de justicia, para acotar el mal y
    dejarlo etiquetado de manera que parezca que de este modo queda a buen
    recaudo y que por tanto no existe, casi tanto como la presión de
    determinados colectivos compuestos de personas francamente perturbadas que
    pugnan por legitimar su psicopatologia diluyéndola en la tolerancia social,
    etiquetando la discrepancia como un ataque sus garantías cívicas y
    amordazando así cualquier debate serio y sosegado.

    La prensa y la opinión pública se encuentran confundidas y transmiten a la
    población mensajes contradictorios y confusos e inciden en alimentar los
    prejuicios contra los enfermos mentales y contra los propios psiquiatras que
    no hemos sido capaces todavía a estas alturas de sacudirnos la etiqueta de
    médicos

    algo excéntricos cuando no francamente especulativos más cercanos a la
    filosofía que a la medicina y todo ello a pesar de haberse producido un
    fenómeno importantísimo de cara a la asistencia psiquiátrica en los últimos
    años: Me refiero al acercamiento de la psiquiatría al ámbito de las unidades
    psiquiátricas de los Hospitales Generales.

    De manera muy reciente, por los 70 la psiquiatría comenzó a integrarse
    recientemente definitivamente a través de dispositivos para la asistencia de
    los enfermos agudos en los Hospitales Generales, lo cual significó el cierre
    de aquellas instituciones obsoletas llamadas manicomios que permanecían
    tozudamente en pie a pesar de las voces que se alzaron en su contra desde
    los años 60 hasta nuestros días. Investigadores como Goffman nos pusieron en
    aviso acerca de la iatrogenia de la hospitalización psiquiátrica indefinida,
    de la alienación sobreañadida y de la acreditación de una nueva enfermedad:
    La institucionalización. Los enfermos internados durante mucho tiempo en
    determinadas instituciones llamadas por Goffman totales, generaban un daño
    sobreañadido en aquellas personas que paradójicamente deberían beneficiarse
    de sus cuidados.

    A partir de estas ideas de gran influencia en EE.UU. durante la presidencia
    de Kennedy se desmantela la red asistencial manicomial en toda USA. Mientras
    Reagan cerraba el Hospital del Estado en California por motivos
    completamente diferentes en Europa, nacía una consigna revolucionaria: la
    antipsiquiatría. Basaglia cerraba Trieste y Gorizia casi al mismo tiempo que
    el Gobernador Reagan movido por motivos espurios hacía lo propio.

    Sin embargo la antipsiquiatría tal y como había pasado cien años antes en
    los movimientos liberadores de la Ilustración, “despobló los asilos de locos
    pero llenó el Sena de cadáveres”, movida por sus propias contradicciones la
    antipsiquiatría no sólo no resolvió el problema de locura sino que legitimó
    a los poderes públicos a seguir prestando oídos sordos a las demandas
    crecientes de recursos en salud mental argumentando que los psiquiatras “no
    se ponen de acuerdo entre sí”.

    En el umbral del S.XXI cada vez los psiquiatras estamos más de acuerdo entre
    nosotros después de haber pasado por múltiples dolores de crecimiento y
    fiebres adolescentes, mientras nuestra disciplina se debate en una guerra de
    paradigmas que, de momento, no parece que vaya a decantarse hasta que las
    neurociencias no articulen un engranaje entre todos los conocimientos desde
    la histología hasta la metafísica que den cuenta de la enorme complejidad
    del cerebro humano y de los procesos culturales que le dan soporte. Hasta
    entonces nuestra tarea es la de obtener recursos adecuados a nuestros
    conocimientos acerca de la enfermedad o la invalidez psíquica articulando un
    discurso comprensible a los poderes públicos que posibilite la comprensión
    de un fenómeno complejo y difícil de manejar por las aristas que contiene
    más ese plus de prejuicio que debemos de suponer todavía existe en nuestros
    gobernantes, del mismo modo que existe en los usuarios o incluso en los
    mismos sanitarios.

    La desinstitucionalización masiva de los enfermos mentales que se produjo en
    occidente en las década 70 y 80 ha creado nuevas figuras clínicas y
    psicosociales: Los “homeless”, pacientes sin techo que patrullan las
    carreteras y las ciudades durmiendo a la intemperie, sobreviviendo gracias a
    la caridad particular o estatal y peregrinando desde albergues municipales
    sin terminar por adaptarse a ningún tipo de organización mínimamente
    estructurada, han demostrado tener un alto índice de enfermedad mental entre
    sus miembros. De hecho casi el 70% de los vagabundos son “homeless” o
    pacientes mentales crónicos con historia de paso por alguno de los
    manicomios españoles que ya no admiten nuevos ingresos. El problema de los
    “homeless” es tal, que en algunas ciudades como New York se han tenido que
    poner a punto programas de atención específicos para atender a esta
    población propiciando ingresos psiquiátricos breves en Hospitales del Estado
    a la población más en riesgo de entre los “homeless”, o al menos de
    administrar neurolépticos Depot en la propia vía pública.

    Los enfermos mentales crónicos son en estos momentos uno de los colectivos
    más abandonados por los poderes públicos que existen en todo Occidente, dado
    que el espíritu de la reforma de los 70 era básicamente utópico y no previó
    que determinados colectivos carecían de posibilidad alguna de reinserción,
    dado que la esquizofrenia y las enfermedades mentales más invalidantes
    generan una invalidez y devastación de la personalidad que impide que estas
    personas puedan asumir su propio gobierno, tal y como lo entendemos de
    acuerdo con la hegemonía que damos a la libertad y la autonomía en los
    países democráticos, de modo que los locos por desgracia no pueden cumplir
    nuestra expectativa de liberarse de sí mismos o de las “cárceles
    vegetativas” en que se convierten las instituciones encargadas de su tutela
    incluyendo a la propia familia. Esta expectativa irracional articuló la
    asistencia psiquiátrica sobre un principio ideológico: la hegemonía del
    tratamiento ambulatorio y el mantenimiento del soporte familiar y social a
    cualquier precio.

    Naturalmente este principio, siendo cierto y universal de forma ideal, no
    siempre puede llegar a cumplirse por razones obvias: la propia patología que
    desborda estos límites o la debilidad del soporte psicosocial que impide o
    incluso perjudica la evolución clínica del propio paciente, por no hablar de
    la menor tolerancia a la sobrecarga, fenomeno que estamos ya empezando a
    vislumbrar en Occidente y que no resistimos a aceptar como una reminiscencia
    de los valores romanticos en los que fuimos educados. Pero entonces ¿ qué
    hacer?, ¿Qué reformar?, ¿Qué dispositivos? ¿Qué recursos necesitamos para
    atender equitativa y eficazmente las enfermedades mentales y los correlatos
    psíquicos de la adversidad?, ¿Qué límites debemos éticamente imponernos
    frente a los dilemas o las paradojas de la libertad que siempre aparecen
    como telón de fondo en el sufrimiento humano?. ¿Dónde situar la frontera
    entre la maldad o lo socialmente inadmisible y la patología mental
    universalmente aceptada? ¿Cómo distribuirnos el peso de la asistencia a
    nuestros enfermos mentales? ¿Qué cuota económica y de desgaste institucional
    deberán asumir las diferentes administraciones? ¿Qué es sanitario? ¿Qué es
    social? ¿Qué es familiar? ¿Qué es individual? ¿Qué es judicial? Este
    discurso de competencias debe de ser sustituido por una visión integral y
    multidisciplinar del sufrimiento humano que supere la fragmentación
    burocrática de la desgracia de la minusvalia y de la locura, si queremos
    perder de vista las nuevas situaciones que emergen de nuestro sistema y que
    nos indican que algo en el se encuentra francamente averiado dando señales
    más que evidentes de quiebra y de progresivo descontento, no ya de los locos
    que no se quejan, sino cada vez mas de unas asociaciones mas reividincativas
    que probablemente distorsionan el sistema haciéndolo crecer de forma
    asimétrica y no planificada, como recientemente ha sucedido con las unidades
    de trastornos alimentarios, patología poco frecuente y trivial si la
    comparamos con la catástrofe sanitaria o social que suponen la esquizofrenia
    o el alcoholismo, por ejemplo.

    Hay enfermos “que se caen por las grietas del sistema” tal y como denuncia
    Talbot en 1979. Se trata de pacientes que no caben en ninguno de los
    dispositivos psiquiátricos convencionales, nunca están los suficientemente
    graves para ser hospitalizados (involuntariamente) o lo suficientemente
    leves para ser atendidos de forma ambulatoria (voluntariamente), por lo que
    se pierden definitivamente para el sistema sanitario. Sus puertas de entrada
    son generalmente la cárcel (los pleitos judiciales) o las enfermedades
    somáticas y crónicas. Aparentemente el sistema ha adoptado fórmulas para
    asistir a estas patologías acabalgadas entre el hospital y la comunidad,
    hubo un tiempo en que se abrieron unidades de lítio, dispensarios
    antialcohólicos, dispositivos de atención al toxicómano y recientemente
    unidades de trastornos alimentarios, el sistema se fragmenta desgajándose de
    él aquellas patologías, con colectivos militantes que han enfrentado a las
    distintas administraciones y con distinta suerte. Sin embargo el problema
    sanitario más importante con diferencia y que mas muertes, invalideces y
    disfunciones sociales, así como violencia doméstica ha generado en nuestro
    país y entorno inmediato es el alcoholismo, la segunda patología
    psiquiátrica en frecuencia bruta (después de los trastornos afectivos) y la
    que más afecta a los hombres casados y en edad laboral productiva. Los
    alcohólicos nunca han tenido en este país una estructura asistencial pensada
    a tamaño y medida de sus necesidades, repartiéndose su asistencia entre
    médicos generales, asistentes sociales, psiquiatras y jueces que intervienen
    de oficio en las por desgracia frecuentes denuncias por maltrato doméstico o
    episodios agudos o diluidas en las siempre criticadas y vistas con
    desconfianza asociaciones de ex - alcohólicos .

    Los alcohólicos definitivamente se caen por las grietas del sistema, como
    probablemente también otras patologías que se muestran estables durante
    largos periodos de tiempo y que no comprometen, hasta el final de su
    evolución clínica, la lucidez y la libertad jurídica del paciente. Tratar o
    no tratar, esta parece ser la cuestión en ausencia de una orden judicial
    clara que delimite los derechos del enfermo y los derechos, también, de sus
    familiares o la lógica que imponga la presunción de un pronóstico mas que
    probable. Es seguro que la ley de reforma de tutela deberá modificarse si
    queremos desburocratizar los distintos supuestos que pueden darse en la
    riqueza clínica que presentan los sujetos afectos de trastornos mentales.

    Los nuevos crónicos representan otra de las patologías que emergieron a
    consecuencia de los procesos de desinstitucionalización y se refiere a un
    grupo de pacientes, generalmente jóvenes, que sin haber estado antes
    institucionalizados debutaban con graves patologías psiquiátricas y
    prematuros defectos o invalideces. Estos pacientes que presentan una alta
    comorbilidad, generalmente con dependencia a sustancias vinieron a engrosar
    las unidades de agudos de los hospitales generales poniendo a prueba nuestra
    capacidad de adaptación que generalmente suele ser siempre baja, con
    ingresos y altas frecuentes de donde deben el nombre de pacientes de “puerta
    giratoria”.

    Efectivamente el problema de la droga vino a agravar una situación de
    tragedia social debido principalmente a las carencias en la planificación y
    la ejecución de servicios alternativos a la hospitalización psiquiátrica. La
    desintitucionalización de los enfermos mentales, tal y como ha señalado
    Guimon en 1982, solo tiene éxito cuando existen los recursos comunitarios
    adecuados puesto que en caso contrario puede ser contraproducente por
    provocar a la larga una resistencia en la población a la aceptación de estos
    enfermos en su seno, tal y como sucede por ejemplo con los dispensarios de
    metadona que siempre cuentan con la oposición de los colectivos vecinales y
    temidos por tanto por las autoridades municipales, lo que termina por
    generar un clima de rechazo cuando no de xenofobia, lo que resulta, como
    mínimo, paradójico

    La situación en España en el momento actual es de un persistente y crónico
    déficit de recursos alternativos a la hospitalización en situaciones de
    crisis. Esto hace que las unidades psiquiátricas de los hospitales generales
    se conviertan en el único dispositivo de 24 horas y 365 días al año que
    garantiza una atención médico - psiquiátrica y la contención suficiente de
    calidad y altos standares al estar ubicadas en hospitales generales dotados
    de la tecnología necesaria para aceptar y abordar prácticamente todos los
    problemas de salud mental. Sin embargo estos dispositivos nacieron ya
    viciados de una mentalidad anticustodial lo que les incapacita para
    hospitalizar pacientes altamente disruptivos o potencialmente peligrosos.

    Al mismo tiempo es precisamente a consecuencia de aquella carencia o déficit
    de servicios alternativos la que propicia la práctica obturación o
    taponamiento de estas unidades que demasiado frecuentemente reproducen el
    modelo manicomial con una tendencia a cronificar tanto a los pacientes como
    al personal tratante. Es lo que se conoce con el nombre del “síndrome del
    quemado”: Un cuadro psiquiátrico descrito originalmente entre personal de la
    U.V.I y oncológico y que es la manifestación clínico-laboral mas frecuente
    del síndrome de “indefensión aprendida”, que aparece cuando el individuo
    percibe que sus esfuerzos por controlar una situación no tienen
    correspondencia en la realidad, es decir cuando el sujeto se resigna a no
    poder modificar esa misma realidad que percibe como amenazante.

    De manera que podemos señalar como déficit mas importante para la asistencia
    psiquiátrica la ausencia casi total de una red. Una red es una matriz desde
    la que se articula cualquier avance asistencial, clínico, epidemiológico y
    experimental. Sin red todos son cabos sueltos, empeños voluntaristas, sin
    red solo existen parches asistenciales. Sin red no sabemos ni siquiera lo
    que hay que planificar. La red puede definirse como un conjunto de
    servicios, recursos, dispositivos y bienes sociales que pueden articularse
    para adaptarse sinérgicamente a unas necesidades dadas. Además, es necesario
    decir que la red debe tener un epicentro, un mando único y naturalmente una
    financiación pública.

    En salud mental no solamente debemos contar con las unidades ambulatorias
    interdisciplinares adecuadas tanto para adultos y niños, sino también
    empezar a planificar con respecto a la demografía de los próximos 20 años.
    La psicogeriatría otra subespecialidad maldita y olvidada se encuentra en
    cierto modo secuestrada y entregada a cambio de “un plato de lentejas” a
    administraciones muy alejadas de la sanidad, tal y como también sucede por
    desgracia con las drogodependencias. Sin ánimo de ser exhaustivo, se ha
    señalado y denunciado repetidamente que un número indeterminado de ancianos
    no recibe ninguna asistencia psiquiátrica y mucho menos si está ingresado en
    alguna institución, sin que exista ninguna diferencia de calidad asistencial
    entre la pública y la privada.

    Esta diversidad de dependencias y la fragmentación tanto de la financiación
    como de la dotación de servicios acaban por configurar un enfermo mental
    dividido, fraccionado y repartido entre competencias diversas de
    administraciones burocratizadas y pensadas no tanto para la asistencia a las
    personas sino para la tramitación de expedientes. Al mismo tiempo las
    unidades de agudos de los hospitales generales deberán de modificarse
    arquitectónicamente para adaptarse mejor a las necesidades de los enfermos
    mentales que no precisan estar encamados permanentemente ni todo el
    despliegue tecnológico de un hospital convencional. Parece innecesario decir
    que las unidades de psiquiatría no deben de estar ubicadas en un piso alto y
    deben disponer de un espacio ajardinado lo que se ha demostrado como un
    modulador en el consumo de psicofármacos y en la violencia dentro del
    hospital, tal y como hemos tenido oportunidad de comprobar en el Hospital
    Provincial de Castellón.

    La tendencia a construir nuevos manicomios es demasiado poderosa y barata
    para no tenerla en cuenta como posibilidad política plausible cuando afirmo,
    que la mayor carencia en salud mental son las camas de larga estancia y por
    eso lo repito con la necesaria cautela. Camas que en ningún caso deben
    reproducir el modelo custodial puro, sino que necesariamente deberán
    articularse con una mentalidad rehabilitadora y permeable con el resto del
    sistema. Pero camas también puesto que son necesidades reales de los
    pacientes que Bachrach en 1976 listara en las siguientes: albergue,
    alimentación, atención médica, intervención en crisis, protección contra la
    explotación o el daño autoinflingido, empleo, ambiente estructurado y
    rehabilitación.

    Sistema que debe contemplar toda la sofisticación necesaria para hacer
    frente a la cronicidad en cualquiera de sus estadios. Dentro y fuera del
    Hospital, en el domicilio y a medio camino en la comunidad y en la familia.
    Programas específicos para patologias específicas, programas orientados
    hacia el usuario y nunca para el brillo de curriculums profesionales ¿Qué
    sucede con los pacientes potencialmente peligrosos? ¿Qué hacer con los
    enfermos mentales que han cometido delitos?.

    Efectivamente las lagunas en nuestro sistema sanitario y concretamente en
    las redes de salud mental son demasiado profundas para poder evitar quedar
    empantanado al tratar de cruzar por ese camino, es pues necesario terminar
    con la improvisación de la administración pasándose de unos a otros la
    “patata caliente” del enfermo mental crónico, es necesario planificar desde
    ya qué situación socio-psiquiátrica nos vamos a encontrar en la próxima
    década, como van a afectar las nuevas patologías emergentes a la población,
    qué factores demográficos, sociales y de estilos de vida van a incidir en la
    presentación de la psicopatología. Un segundo paso absolutamente necesario
    sería la unificación de las redes aún hoy dispersas entre las Diputaciones,
    Consellería de Sanidad, Consellería de Bienestar social y administraciones
    públicas. Consensuar un modelo asistencial para los próximos diez años,
    evaluar la calidad de los servicios públicos prestados en materia de salud
    mental y acometer las reformas necesarias para articular todos los recursos
    de forma humana y a tamaño de lo humano.

    La magnitud del problema lo requiere porque al menos quince de cada cien
    personas tendrá un problema de salud mental a lo largo de su vida. La
    incidencia de trastornos afectivos continua aumentando en la población
    general. Ustedes tienen dos veces más probabilidades de padecer una
    depresión que sus padres y tres veces más que sus abuelos. Si usted es mujer
    y está casada, tiene dos hijos y no tiene trabajo fuera del hogar tiene
    cuatro veces mas probabilidades de padecer un trastorno mental que su
    marido. Sin embargo su marido tiene cuatro veces más riesgo de ser un adicto
    al alcohol o a las drogas que usted y si padece una esquizofrenia tiene
    muchas probabilidades de sufrir una forma maligna y defectual. Si además, es
    soltero y se encuentra en paro las probabilidades de padecer una enfermedad
    mental son similares a las de un ama de casa. Si usted es joven,
    perfeccionista, y se preocupa por los rendimientos en exceso, tiene un alto
    riesgo de adquirir un trastorno alimentario, si está en la menopausia y al
    borde de perder a sus hijos “por abandono del nido” es segura una
    somatización musculo-esquelética del tipo de la fibromialgia, con correlato
    psiquiátrico o psicológico sobreañadido. Pero será incluso peor para usted
    si está divorciada, es viuda o vive sola. Mucho peor si no tiene soporte
    emocional de ninguna clase y la catástrofe es de imaginar si encima no tiene
    el dinero suficiente para subsistir de forma digna..

    El divorcio, las familias monoparentales, la soledad inherente a la vejez,
    la jubilaciones anticipadas, la violencia y anomia sociales y la pérdida de
    la red social individual operan como moduladores de dilemas que por el
    momento no tienen una respuesta definitiva sobre a donde nos van a llevar en
    el futuro. Es de desear que Dios nos pillará esta vez confesados y no
    tengamos de nuevo que hacer saltos en el trapecio sin la necesaria red.

  3. Gabriel :

    HOLA SOY ESQUIZOFRENICO ESTOY EN TRATAMIENTO DESDE HACE 10 AÑOS ESTOY CONTENTO POR SENTIRME CONTENIDO POR LOS PROFESIONALES QUE ME TRATAN Y POR HABER ENCONTRADO GRACIAS A MI DOCTORA UN GRUPO DE AMIGOS QUE ME AYUDAN A PARTICIPAR DE UN PROYECTO EN UNA RADIO DE MI CIUDAD.
    ME GUSTARIA PODER ESCRIBIRME CON CHICAS QUE TENGAN ESQUIZOFRENIA Y ALENTARNOS A SEGUIR ADELANTE Y NO BAJAR LOS BRAZOS Y TAL VEZ PASARNOS ALGUNA INFORMANCION QUE NOS AYUDE A CONOCER MEJOR ESTE PROBLEMA.

    LES MANDO UN SALUDO A TODOS
    gdalessa@mdp.edu.ar

  4. jose megias verges :

    La electrónica por vía oral

    Tenemos máquinas que nos ayudan a diagnosticar y curar enfermedades
    externamente, pero el auge de la nanotecnología y el mejor conocimiento del
    sistema bioeléctrico del cuerpo humano han abierto posibilidades mucho más
    espectaculares.
    Quizás a muchos no les entusiasmará la idea de tener pequeñas máquinas
    dentro de su cuerpo trabajando para mejorar un diagnóstico, combatir una
    enfermedad, o incluso controlar sus impulsos nerviosos, pero la
    nanotecnología, a medida que avanza, se está perfilando como una via segura
    y eficaz para limitar el uso de medicamentos.
    A diferencia de estos, las nanomáquinas pueden dedicarse específicamente a
    una tarea determinada, siendo ignoradas por el cuerpo mientras llegan a su
    destino, y minimizando el riesgo de efectos secundarios.En sí, se trata de
    máquinas muy sencillas diseñadas para una tarea concreta, capaces de actuar
    durante un tiempo limitado y después ser eliminadas por el organismo. La
    progresiva capacidad de miniaturización de la industria está llegando a un
    punto en el que podremos disponer de nanomáquinas que podrán interactuar con
    nuestro cuerpo a nivel molecular.
    Esto abre unas posibilidades enormes en una gran variedad de campos, que van
    desde el diagnóstico hasta la administración de medicamentos en un punto
    concreto del cuerpo, pasando por la destrucción de células cancerosas o el
    control del equilibrio bioeléctrico del cerebro.
    Estimuladores cerebrales

    La estimulación eléctrica de las conexiones cerebrales no es nada nuevo, y
    ya existen dispositivos encargados de equilibrar las cargas eléctricas en
    los circuitos bioeléctricos para corregir algunas enfermedades. Dolencias
    como la depresión crónica pueden ser tratadas gracias a impulsos eléctricos
    de baja intensidad aplicados en áreas concretas del cerebro.
    Sin embargo, hasta ahora los dispositivos deben estar conectados a
    controladores externos, lo cual los hace poco prácticos. El objetivo de la
    nanomedicina es conseguir que pequeños dispositivos puedan ser implantados
    directamente sobre el sistema nervioso y puedan alimentarse del calor
    corporal para generar suficiente energía para realizar las funciones de
    control y emisión sin que el paciente note que están ahí.

  5. jose megias verges :

    ¿Cuáles son las vías futuras de investigación en esquizofrenia?

    Sin duda hablar de neuroimagen cerebral, estudios de epistasis en genética, biología celular, proteómica, genómica, es hablar de lo que se va a hacer en esquizofrenia y no lo podemos separar de lo que son los estudios biológicos dentro de las neurociencias. El gran reto es combinar investigación clínica de excelencia con estas técnicas sofisticadas de investigación biológica. A partir de ahí el campo es amplio, porque hay conocimiento, pero hay mucho más desconocimiento, de cómo funciona el cerebro normal y por lo tanto aún más de cómo las desviaciones de esa normalidad hacen que aparezca la enfermedad mental.

    Me gustaría destacar que todo este reconocimiento que ahora se personaliza en mí, debe ser transmitido a todo el grupo de investigación y a las personas con las que he trabajado, tanto en Estados Unidos como ahora a mi vuelta a España en el Servicio de Psiquiatría del Hospital Marqués de Valdecilla, dirigido por el profesor Vázquez-Barquero. El grupo es lo que permite hacer la investigación, uno puede liderarlo, pero sin tener un grupo de gente excelente es imposible hacer una investigación de primera línea. Siempre y solamente las personas dan sentido al esfuerzo.

  6. jose megias verges :

    LA PALABRA EZQUIZOFRENIA

    HOLA
    Desde aquí quiero hacer un llamamiento a todos los entes oficiales,
    televisión, periodistas y partidos politicos sobre la forma de utilizar la
    palabra esquizofrenia
    Al parecer últimamente están dando un gran realce a este tipo de
    enfermos mentales como si fueran unos asesinos, quiero decirles que un
    asesino es la persona que quita la vida a otro y no necesariamente a de ser
    esquizofrénico
    Este grupo de enfermos cuando ven las noticias que dan por
    televisión ,son personas que sienten igual que las personas normales y se
    asustan al pensar que son capaces de quitar la vida a sus padres.
    Ellos saben que tomando la medicación son capaces de llevar una vida
    (normal) pero los casos que ustedes comentan son de personas que dejan de
    tomarse la medicación o beben alcohol o ingieren drogas.
    Por lo que les solicito que cuando hagan uso de esta palabra tengan
    en cuenta lo que les comento anteriormente.

  7. jose megias verges :

    Creo que ha llegado el momento de empezar a curar la ezquizofrenia con estudios en los neurotansmisores y reproduccion de la neuronas,No se puede seguir pensando en medicacion de una enfermedad que se desconoce ya que este sistema al final solo sirve para paliar el problema pero no lo soluciona
    Debemos utilizar las grandes computadoras y los celrebros patron y ver como se modificasegun la medicacion que se le sumistre al enfermo ,esto permitira mientras no se soluciona el problema inicial que el enfermo tenga una medicacion correcta.Tmbien con el ADN patrones que pueden solicitar los psiquiatras podran realizar una mejor medicacion ,coas que actualmente no se esta realizando

  8. jose megias verges :

    Desarrollan un farmaco contra la esquizofrenia sin efectos secundarios

    Las personas con esquizofrenia podrían contar con un medicamento sin los efectos secundarios de los fármacos actuales. Los antipsicóticos tradicionales son eficaces aunque producen sedación, un importante aumento de peso y del colesterol, mayor riesgo de diabetes, así como temblores y contracciones musculares.

    La aparición de estos síntomas es el motivo principal por el que los pacientes abandonan su medicación.

    La revista «Nature Medicine» recoge un prometedor estudio en el que una nueva molécula (LY2140023) -el fármaco aún no tiene nombre comercial- demuestra que controla los síntomas de la esquizofrenia (alucinaciones, desórdenes de pensamiento, apatía, cambios emocionales…) sin producir los efectos secundarios de otros antipsicóticos, incluidos los de nueva generación.
    Si se confirman los resultados, el nuevo fármaco podría inaugurar una familia diferente de tratamientos contra la esquizofrenia. «Esto sería un paso de gigante para los enfermos», opina Jeffrey Liebermann, presidente de Psiquiatría de la Universidad de Columbia (EE.UU.)

    LY2140023 actúa sobre el glutamato, el neurotransmisor del cerebro más importante.

    La droga modula su acción en el córtex prefrontal, el área responsable de la responsabilidad y el aprendizaje. Los próximos ensayos deberán comprobar que no existen efectos secundarios a largo plazo.

  9. jose megias verges :

    # jose megias verges escribió:
    NUEVOS SISTEMAS PARA ESTUDIAR LAS ENFERMEDADES MENTALES

    Cada centro del Surgical Planning Laboratory se comunica por una fibra a Gigabit, aunque está planificado que algunos de ellos dispongan de enlaces con velocidades de 10-Gigabit a finales de año. Estas capacidades son esenciales en las intervenciones quirúrgicas de precisión para conseguir un rendimiento eficaz de las aplicaciones de software complejas y proporcionar a los médicos una visión de las imágenes en tiempo real que permita, por ejemplo, eliminar las células cancerígenas. En los centros de investigación se necesita este ancho de banda para integrar las imágenes complejas y los sofisticados cálculos necesarios para el tratamiento de enfermedades tales como la esquizofrenia, la esclerosis múltiple y el cáncer, así como para facilitar la colaboración multi-imagen y multi-centro en el examen de pacientes voluntarios para investigación médica.
    J.MEGIAS VERGES

  10. jose megias verges :

    Los fármacos que se comercializan para la esquizofrenia son muy efectivos,
    afirma, pero se presentan en una dosis única. Para algunos enfermos esa
    dosis resulta excesiva y les provoca efectos secundarios. Pero para otros
    puede ser muy insuficiente y no hacerles efecto, deviene ineficaz. «Algunos
    esquizofrénicos necesitan una dosis hasta cien veces superior a otros y el
    estudio de su ADN permite conocer las necesidades reales de cada uno»,
    señala esta especialista.

    Los estudios, sobre muestras de saliva, no son complejos: «en unos 3 días
    los podemos facilitar al psiquiatra. Es una situación semejante a lo que ya
    se hace en el Clínico de Santiago para tratar el cáncer colo-rectal:
    facilitamos el perfil genético a los oncólogos que, en base a él, ajustan el
    tratamiento a cada caso. Ahora el problema es si los psiquiatras están
    dispuestos a pedir estos perfiles genéticos de pacientes esquizofrénicos y
    trabajar con ellos. Nosotros valoramos que es positivo», explica Ángel
    Carracedo, que orientó este proyecto.

    Mabel Loza indica que, hasta ahora, una de las principales herramientas
    diagnósticas de los psiquiatras es la entrevista a los enfermos, que puede
    conducir a errores «porque a veces hay que decidir por intuición. Estos
    datos genéticos ofrecen una mayor base y una mejor certeza para un
    tratamiento más adecuado», afirma.

    Los avances sobre la esquizofrenia tienen especial interés por su elevada
    incidencia: se estima que afecta al 1% de la población, unos 27.000 gallegos
    son candidatos a padecerla.

  11. jose megias verges :

    José Megías Vergés.

    DENTRO DE UNOS AÑOS

    Gracias por llamar al Instituto de Salud Mental, la compañía más sana para sus momentos de mayor locura…

    Si usted es obsesivo-compulsivo, presione repetidamente el número 1.

    Si usted es co-dependiente, pídale a alguien que presione el n° 2 por usted.

    Si usted tiene múltiples personalidades, presione el 3, 4, 5 y 6.

    Si usted es paranoico, nosotros ya sabemos quien es usted, sabemos lo que hace y sabemos lo que quiere, de modo que espere en línea mientras rastreamos su llamada.

    Si usted sufre de alucinaciones, presione el 7 en ese teléfono gigante de colores que ud. (y sólo ud.) ve a su derecha, al lado del duende.

    Si usted es esquizofrénico, escuche cuidadosamente y una pequeña voz interior le indicará qué número presionar.

    Si usted es depresivo, no importa que número marque - nada conseguirá sacarlo de su lamentable situación.

    Si usted sufre de amnesia, presione 8 y diga en voz alta su nombre,dirección, teléfonos, cédula, fecha de nacimiento, estado civil y el apellido de soltera de su madre.

    Si usted sufre de indecisión, deje su mensaje después de escuchar el tono…o antes del tono…o después del tono…o durante el tono. En todo caso espere el tono.

    Si sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9.

    Si sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9.

    Si sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9.

    Si tiene la autoestima baja, por favor cuelgue, todos nuestros operadores están atendiendo a personas más importantes que usted.

  12. jose megias verges :

    Gracias por llamar al Instituto de Salud Mental, la compañía más sana para sus momentos de mayor locura…

    Si usted es obsesivo-compulsivo, presione repetidamente el número 1.

    Si usted es co-dependiente, pídale a alguien que presione el n° 2 por usted.

    Si usted tiene múltiples personalidades, presione el 3, 4, 5 y 6.

    Si usted es paranoico, nosotros ya sabemos quien es usted, sabemos lo que hace y sabemos lo que quiere, de modo que espere en línea mientras rastreamos su llamada.

    Si usted sufre de alucinaciones, presione el 7 en ese teléfono gigante de colores que ud. (y sólo ud.) ve a su derecha, al lado del duende.

    Si usted es esquizofrénico, escuche cuidadosamente y una pequeña voz interior le indicará qué número presionar.

    Si usted es depresivo, no importa que número marque - nada conseguirá sacarlo de su lamentable situación.

    Si usted sufre de amnesia, presione 8 y diga en voz alta su nombre,dirección, teléfonos, cédula, fecha de nacimiento, estado civil y el apellido de soltera de su madre.

    Si usted sufre de indecisión, deje su mensaje después de escuchar el tono…o antes del tono…o después del tono…o durante el tono. En todo caso espere el tono.

    Si sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9.

    Si sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9.

    Si sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9.

    Si tiene la autoestima baja, por favor cuelgue, todos nuestros operadores están atendiendo a personas más importantes que usted.

  13. jose megias verges :

    Un Día en la Vida de un Neurocientífico

    Ya terminaste tu entrenamiento y tienes un buen trabajo. ¿En realidad qué hace un neurocientífico? Como la mayoría de los profesionales, el trabajo del neurocientífico requiere diversos talentos. Además de realizar experimentos en su área de experiencia, los neurocientíficos deben ser:

    1. escritores (para elaborar artículos y aplicar a subvenciones)

    2. contadores (para mantener el balance de gastos del laboratorio)

    3. buscadores de fondos (para mantener el laboratorio)

    4. eléctricistas, carpinteros y plomeros (para reparar problemas pequeños del equipo o crear nuevos instrumentos)

    5. docentes (para dar conferencias y clases a grandes auditorios o hablar con los estudiantes)

    6. agentes de viajes (para asistir a las reuniones que se celebran alrededor del mundo)

    7. artistas (para crear gráficas e ilustraciones de los resultados de su trabajo)

    8. fotógrafos (para documentar su trabajo y preparar artículos)

    9. consejeros (para asesorar estudiantes)

    10. editores (para criticar su trabajo y el de los demás)

    Desafíos para el Futuro

    Gracias a los avances tecnológicos, la neurociencia ha alcanzado tremendos logros en los últimos años. Existe un aparato para escuchar los canales de iones; el microscopio electrónico permite observar el interior de las neuronas; tenemos medidas únicas para registrar la actividad eléctrica del interior y el exterior de las neuronas; la tomografía por emisión de positrones estudia la función cerebral; con la imagen de resonancia magnética podemos mirar el interior de un cerebro vivo. Pero incluso con todos estos avances, aún hay mucho por aprender sobre el cerebro y el resto del sistema nervioso. Este nuevo siglo brinda muchos desafíos para los neurocientíficos actuales y futuros. A continuación se presentan algunos de los cuestionamientos que enfrentan los neurocientíficos en laboratorios y clínicas de todo el mundo:

    (Image courtesy of Dr. Robert C. Coghill)

    1. ¿Qué métodos se pueden usa rpara la detección precoz de desórdenes neurológicos como el de Parkinson o Alzheimer, esquizofrenia o depresión? ¿Cuáles son las causas de estas enfermedades? ¿Su cura?
    2. ¿Cómo se puede ayudar a regenerar nervios? ¿Se pueden curar las lesiones de la médula espinal? ¿Podemos transplantar o reponer partes del cerebro?
    3. ¿Qué provoca el dolor crónico? ¿Cuál es el mejor tratamiento para el dolor? ¿Cómo podemos intervenir nuestro sistema endógeno inhibidor del dolor?
    4. ¿Cuáles son los mecanismos de la adicción? ¿Existen mejores formas de tratarla?
    5. ¿Cómo se forman, almacenan y pierden los recuerdos?
    6. ¿Hay mejores formas de registrar un cerebro vivo?
    7. ¿Cuáles son las bases neurológicas de emociones como la ira, la felicidad y la tristeza?
    8. ¿Cuáles son y qué significan las diferencias entre el cerebro masculino y el femenino?
    9. ¿De qué manera afectan la experiencia y el aprendizaje al cerebro y cómo podemos usar esa información para mejorar la calidad de vida?
    10. ¿Cuáles son los mecanismos neurológicos de las medicinas alternativas como la acupuntura, la terapia herbal y la hipnosis, y cómo podemos usar estas terapias para tratar las enfermedades neurológicas?
    11. ¿Por qué dormimos y cómo podemos cambiar nuestros relojes biológicos?
    12. ¿Qué es la conciencia?

    En este momento los neurocientíficos están estudiando estas y muchas otras preguntas sobre el sistema nervioso. Con mucho esfuerzo serán resueltas en el futuro próximo. ¿Tal vez tú ayudarás a hacerlo?

  14. jose megias verges :

    UTILIZAN NUEVA TECNICA PARA DETECTAR LA EZQUIZOFRENIA

    Utilizan nueva técnica para examinar esquizofrenia

    variación genética podría aumentar significativamente el riesgo de que una
    persona desarrolle esquizofrenia. Expertos señalaron que el estudio, aunque
    no identificó la causa del trastorno, ofreció una sorprendente demostración
    sobre la manera en la que la tecnología de escaneo de genes puede abrir una
    nueva frontera en la búsqueda para entender la biología de los trastornos
    mentales. Hasta ahora, los investigadores se habían centrado en encontrar
    variaciones genéticas comunes y conocidas que, al actuar bajo alguna
    combinación, podrían aumentar el riesgo de esquizofrenia. Área en la que no
    han tenido mucho éxito.

    El nuevo análisis, que será publicado en la edición del viernes de la
    revista Science, detectó mutaciones extremadamente extrañas y desconocidas
    presentes en varios casos de gente con esquizofrenia.

    Los descubrimientos centrarán la atención de los científicos en problemas
    del desarrollo anteriormente menospreciados que podrían ayudar a crear
    tratamientos más efectivos, comentaron los expertos.

    Durante generaciones, los investigadores han tratado de entender los
    fundamentos biológicos de la esquizofrenia, que afecta a 1% de la población
    provocando pensamientos confusos y alucinaciones. Se ha analizado la manera
    en la que los medicamentos recetados para el trastorno afectan a las células
    cerebrales. Se han realizado estudios genéticos de gran magnitud, buscando
    en vano algún patrón compartido.

    El nuevo estudio sugiere que, en todo caso, la genética del trastorno es
    mucho más compleja de lo que se había considerado.

    Si se logran reproducir, señalaron los expertos, los resultados del estudio
    alterarán significativamente el curso de la investigación psiquiátrica.

    En el estudio, una colaboración que incluyó al Instituto Nacional de Salud
    Mental, a la Universidad de Washington, Seattle, y al Laboratorio Cold
    Spring Harbor, los investigadores analizaron las muestras de sangre de 150
    personas con diagnósticos de esquizofrenia y las de 268 personas sin
    registros de trastornos mentales.

    Mediante técnicas de alta resolución que escanean rápidamente todo el mapa
    del ADN humano, los investigadores buscaron variaciones fuera de lo común
    que alteraran la función de los genes. Algunas de dichas mutaciones son
    heredadas; otras suceden de manera espontánea durante o cerca de la
    concepción.

    Un análisis similar, realizado en 83 personas que desarrollaron una extraña
    forma de esquizofrenia durante la infancia, encontró que esos pacientes
    tenían cuatro veces más probabilidades de presentar una extraña mutación que
    altera los genes que la gente sana. Las mutaciones variaron de persona a
    persona pero se concentraron en los genes que se sabe participan en el
    desarrollo cerebral.

    “El mensaje es que hay una nueva manera de buscar vínculos genéticos, y este
    nuevo método va directo a la biología subyacente”, dijo uno de los autores
    del estudio, Jonathan Sebat, profesor adjunto de genética en el Laboratorio
    Cold Spring Harbor.

    Mary-Claire King, coautora y profesora de medicina y ciencias genómicas en
    la Universidad de Washington, dijo que los descubrimientos ayudarán a
    explicar varios aspectos de la esquizofrenia, incluyendo el hecho de que la
    selección genética no la haya eliminado.

    “Un constante flujo de nuevas mutaciones que ocurre meramente por
    casualidad, sin razón alguna, puede explicar la persistencia de la
    esquizofrenia en varias partes del mundo y a lo largo de la historia
    humana”, añadió King.

    Una de las mutaciones identificadas en el estudio, por ejemplo, distorsiona
    una proteína que participa en guiar a las neuronas a sus lugares correctos
    durante el desarrollo cerebral. Otra mutación encontrada cambia la forma de
    una molécula que transporta al glutamato, un químico que excita a las
    neuronas y participa en la transmisión de señales entre las células
    cerebrales. Ambas mutaciones son procesos que los biólogos pueden explorar
    para aprender sobre las causas de la esquizofrenia, y posiblemente sobre
    otros problemas mentales.

    “Mi sueño”, comentó Sebat, “es que hagamos este tipo de análisis de alta
    resolución en miles de personas y que tengamos catálogos completos de
    variaciones que nos dirán cosas no sólo sobre la esquizofrenia, sino sobre
    el trastorno bipolar, el autismo, la depresión, y todos los trastornos de
    esta índole”. (*) Benedict Carey / Traducción: Mariana Toledo)

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